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Si la educación ambiental es la respuesta… ¿Cuál es la pregunta?

13/03/2013 | Debemos aprender a aprender. Educación, capacitación, deben ser el patrón de conducta que constituirá una estrategia orientada a la formación de una nueva cultura ambiental que incida en preferencias de consumo y convivencia. Por Carlos Micilio-.



Educación ambiental

   PortalBA-. Hace muchos años que me vengo desarrollando en numerosos países latinoamericanos y europeos, a través de dar conferencias, con proyectos, propuestas, colaboraciones y artículos en donde siempre dejé claramente fijada mi posición ante la problemática de los residuos. Persistentemente sostuve mi punto de vista ante diferentes escenarios (políticos, académicos y empresariales) sin temor, fundamentado, de quedar al escarnio público por impulsar la educación como los reales cimientos de todo diseño de políticas públicas relacionadas al tratamiento de los residuos.

No siempre conté con la recepción esperada, ya que plantear la educación ambiental y la concientización urbana por encima de la mercadología ambiental, la automatización, los cada vez más sofisticados camiones recolectores, es de pocos, o de locos créanme.

No estoy para nada en contra de todo avance que vaya direccionado en pos de la sustentabilidad ambiental, pero no dejemos de lado cosas absolutamente importantes que ayudarían, y no se contemplan con la misma energía –y dinero- que se piensa en ello. Somos una minoría..? Somos un grano de arena, en este universo de propuestas, remediaciones, automatizaciones, proyectos, intereses económicos..?,..Si, puede ser, pero no olviden que pertenecer a esa minoría, no nos hace menos, y ser un grano de arena, me viene a que muchos granos de arena…hacen una playa. Es más sencillo claudicar, que seguir insistiendo por todos los medios que uno pueda tener acceso. No es fácil, pero no es imposible.

Tomó tiempo el volver a escribir. Tiempo, en el que seguí de cerca, con investigaciones personales y con la colaboración de numerosos y prestigiosos profesionales, universidades y organizaciones que están en el mismo tema…o debería decir en la misma lucha?,..Comunidades, organizaciones sociales, industrias, tecnólogos, para impulsar proyectos y programas en corregir todo tipo de   conductas, posturas, tendencias. No olvidemos que la investigación, los proyectos y los seguimientos que se hacen sobre propio y ajeno, no le es taxativo a las universidades. Nosotros venimos hace muchos años trabajando y recorriendo todos los escenarios posibles (dando nuestra posición en congresos internacionales, a través de artículos donde somos formadores de opinión (no respondemos a ningún interés comercial o corporativo), aconsejando a los municipios, revertiendo conceptos, aconsejando a las organizaciones sociales, a los tecnólogos, a todos) sobre el tratamiento que se le da al “tratamiento” -valga la redundancia- a los residuos, su generación, manejo y destino final. Qué decir que no haya dicho..?.Lamentablemente estas líneas, o reflexiones, tienen la vigencia del anacronismo con que todavía se sigue procediendo. 

“La sabiduría consiste en saber cuál es el siguiente paso…la virtud es… llevarlo a cabo” (David Jordan. Educador estadounidense).

Si la cultura de masas es hoy insoslayable como dato de la realidad, ello no implica que lo ineludible deba ser inobjetable. Esto, que pareciera un enunciado falaz, no es otra cosa que el fiel reflejo de una realidad latinoamericana, del lugar que ocupa la educación ambiental en el tratamiento de los residuos sólidos urbanos. Muestra de ello son -entre otras cosas- los todavía existentes botaderos, basureros a cielo abierto o pasivo ambiental, como lo quieran definir.

Debemos asumir, que estos, no son sólo responsabilidad de las autoridades gubernamentales, ya que nosotros –entre otros ejemplos-, cuando “le damos un poco de dinero para que los carros se lleven nuestros desperdicios” qué pensamos..? Que lo llevarán a una planta de tratamiento..? Que lo llevarán a un relleno sanitario..?.

El problema lo tenemos todos, como país, como región, como sociedad, ya que no podemos medir que la problemática está solucionada por algunas “pruebas piloto” o porque en mi lugar no tenemos el problema, por estar en “condiciones” las principales avenidas y calles más selectivas de toda la ciudad.

Convengamos pues, que más allá de los enunciados formales, aún el sistema gubernamental regional no ha dado fehaciente cabida a ésta concepción en un sentido abarcativo a TODA una sociedad, sin distinción social. La educación y la capacitación o instrucción que se le debe dar a la comunidad, debe ser como un espacio para reflexionar las acciones personales y colectivas para poder acompañar a la transformación de los sistemas y diseños de políticas públicas de los residuos…como si la educación no fueran parte del tratamiento que se le debe dar a los residuos. Siguiendo los factores del proceso cognitivo de Piaget (epistemólogo, psicólogo y biólogo suizo), que son: maduración y herencia, experiencia activa, interacción social y equilibrio…Debemos aprender a aprender. Educación, capacitación, deben ser el patrón de conducta que constituirá una estrategia orientada a la formación de una nueva cultura ambiental que incida en preferencias de consumo y convivencia.

Es público y notorio que siempre nos encontramos con la pared de no poder implementarla por problemas de presupuesto. Nos es tan así. No se necesitan movimientos enormes de dinero. Se puede utilizar al mismo personal de planta que no en todos los casos está ocupado en un 100 x 100. Se puede utilizar para divulgarlos (a través de campañas publicitarias) a los mismos medios que se utilizan para propagandas políticas. El tema, o la traba que representa, es que los resultados de una campaña de concientización, se ven a largo plazo.

“Un hombre, no es otra cosa…que lo que hace de sí mismo” (Jean Paul Sastre. Filósofo francés)

Existe una conducta contradictoria de la sociedad hacia SUS residuos. No los quiere…pero los produce. No lleva bolsas para sus compras…pero las que recibe en exceso…no lo preocupan. No renuncia a patrones de consumo excesivo…ni acepta las consecuencias. No acepta separar en su domicilio…pero no desea pagar por lo que no hace, pero, en muchos casos, deslinda su responsabilidad en los cartoneros (o recicladores urbanos). Estos, por otro lado, siguen teniendo significativa importancia en el manejo de los mismos, ya que la gente ve en ellos…algo que deberían hacer ellos y les soluciona…parte de los problemas.

Gran parte de Centroamérica y Latinoamérica esta sesgada por la misma condición que responde a una informalidad, en gran medida, a la insuficiente creación de empleos de calidad y al diseño de un sistema de protección, de reinserción o capacitación. Esto es subsidio a la pobreza. El trabajar sobre las consecuencias, en vez de hacerlo sobre las causas, es el principal objetivo a revertir. No corresponde que el cartonero haga lo que nosotros y el gobierno, debiera hacer. A ellos hay que reinsertarlos en sus antiguos oficios, ya que su actividad responde a una exclusión involuntaria del sistema laboral.

Se dice, se hace y se promete…pero… Cuál es la consigna..? Si lo dicho no necesariamente es escuchado. Lo escuchado no necesariamente es comprendido. Lo comprendido no necesariamente es recordado y lo recordado no necesariamente es implementado…La consigna es…concientizar (me/nos/los).

“El hombre nunca sabe de lo que es capaz…hasta que lo intenta” (Charles Dickens. Escritor británico)

Bien siempre tomamos en estos tema a los europeos como un espejo a mirar. Pero también bien se dice que, para conocer tus propios límites…deberías primero superarlos…Algo similar es la impronta que se ponen las sociedades sobre los “logros” europeos. Nos pasamos el tiempo viendo cómo se desarrollan, como crecen como sociedad, pero desde el punto de creernos menos…y ahí está el primer error. No son mejores -o no deberían serlo- ya que fundamentalmente tienen otra actitud, es muy cierto, pero también es cierto que creemos que solamente ellos lo pueden hacer, porque tienen más dinero, porque sólo ellos lo pueden hacer, porque es otra cultura….cuál..? La de ser disciplinados..?.

Debemos entender, que también lo hacen porque no tienen muchas alternativas ya que se ven obligados a hacerlo dado las limitaciones geográficas con que cuentan.

Por el lado de América, podemos decir que en Colombia, en la ciudad de Medellín, se implementó hace unos años el tren-metro (con modernas y costosas unidades) y uno puede observar a simple vista…la limpieza que hay en todo su entorno…y no es que uno vea al personal de limpieza persiguiéndolo a uno para que no ensucie. No. La gente no ensucia porque tuvieron cinco años de “concientización pre-metro”. Por qué la gente puede cuidar una obra pública –no ensuciado en este caso- y no hacer lo mismo en su entorno cotidiano..?. Esto demuestra que “acá se puede”.

“Si no actúas como piensas…vas a terminar pensando como actúas...” (Blas Pascal. Filósofo y escritor francés)

Qué hacer..? Solemos ver la paja en el ojo ajeno, y no la viga en el propio. Criticar sin participar o involucrarse para ser “parte de las soluciones” es una radiografía que nos pinta de cuerpo entero. Es importante tomar varias medidas transversales para poder poner en movimiento este engranaje que es “la solución a la problemática de los residuos”.

Hay indicadores que nos advierten el continuo crecimiento de los residuos -en gran parte por los hábitos de consumo y la desmesurada política de márquetin con respecto a los packaging -o envoltorios de los productos- producidos por industrias a las que no se les controla ni penaliza, ya que están protegidas o amparadas por el vacío legal que representa el no haber una ley de envase que nos proteja. Estos indicadores nos dicen que en 1995 los residuos por kg/persona/año fueron de 460. En el 2004 fue de 520 kg/persona/año. Se proyecta un incremento a 680 kg/persona/año en el 2020. En total esto corresponde a un incremento de casi el 50 %  en 25 años (* América Latina y el Caribe. Índice de desempeño ambiental. Universidad  de Yale y Columbia). Qué debemos esperar..?. Sugiero varias cosas. Entre las muchas medidas a tomar, hay muchas que son urgentes. En lo social, se debe pensar en un plan de manejo ambiental y social. Este plan tiene que garantizar que se van a evitar, prevenir y en una segunda instancia reducir, minimizar y  recomponer o compensar los impactos ambientales. Es importantísimo que se trabaje y se le demuestre a la sociedad que hay una acción preventiva desde el inicio, en las nuevas actividades que se están planeando emplazar.

También hay que pensar en hacer un programa, a partir del razonamiento cognitivo, porque la matriz de aprendizaje y el vínculo que se construye, le permite pensar, imaginar, preguntar y extraer conclusiones. Por el contrario, si se reproducen acciones mecánicas como las que se implementan a través de afiches (se imaginan no ir al colegio…y aprender desde la calle mirando afiches..?) Ya está demostrado que no se educa ambientalmente llenando de carteles publicitarios y de prohibiciones, contenedores a toda una ciudad. No estoy en contra de la implementación de contenedores urbanos ni del acompañamiento que significa los afiches publicitarios en la concientización….pero se debe hacer la concientización primero. La matriz de aprendizaje que se arma con este procedimiento, es reincidente, pobre y limitada, en relación con la realidad (como ejemplo de eso, vemos a diario, contenedores…rodeados de basura, en vez de estar adentro del mismo. La educación ambiental es un proceso, como aprender inglés, llegar a la universidad.

Enseñar educación ambiental..?. Esto no se puede llevar a cabo, más allá de los enunciados políticos…en el caso que se haga masivamente y a través de “experiencias piloto”. Uno puede enseñar conceptos sobre esta problemática, a partir de la concientización urbana, pero no educación ambiental. A ésta, se llega solamente a través de la concientización urbana.

Dentro de este esquema de capacitación, debe estar taxativamente incluido, el cambio de hábitos de consumo, al consumo razonable energético, a las energías alternativas (eólica, solar, biomasa) ecodiseño, compostaje, terrazas verdes, recuperación del agua y adecuado uso de la misma, volver a plantear el tema tan debatido y bastardeado que es la incineración. En la actualidad muchos países la han implentado con los más altos estándares de seguridad.

Impulsar una tendencia (que bien puede ser una medida a implementar para la reinserción de los recicladores informales) que es el ecodiseño, la elaboración de humus y la producción de alimentos orgánicos (son sistemas cuyo producido, son alimentos sanos, sin ningún tipo de transgénico, fertilizante o pesticida. Mantiene la fertilidad del suelo y se desarrolla a través de composteras o huertas orgánicas. Observar lo que hacen otros países, y sumarnos. Por ejemplo, se está estudiando utilizar los residuos como combustible del transporte ferroviario. La investigación se fundamenta en la obtención del hidrogeno, a partir de las bacterias biodegradables. Los microbios pueden convertirse en un sistema para producir energía (la aportación de la biomasa representa aproximadamente el 14 % del consumo energético mundial (* Universidad de Pensilvania. Estados Unidos).

“Acusar a los demás de los infortunios propios, es un signo de falta de educación. Acusarse a uno mismo demuestra que la educación ha comenzado”. (Epicteto de Frigia. Filósofo griego).

Qué hacer desde lo político..?  Tener en su agenda al tema ambiental como política de estado y hacerla transversal a toda su gestión gubernamental, ya que la contaminación y el perjuicio que conlleva los residuos, afectan a la salud, la educación, la cultura, el turismo, la gente. Hacer cumplir las leyes y ordenanzas para que uno no sienta que está dentro de una anomia que nos perjudica a todos. Por otro lado, impulsar leyes y ordenanzas que promuevan sanciones y aacciones comunitarias para cualquier infractor, o el responsable del mismo. Legislaciones que apunten al reciclado, a la responsabilidad en el envase, y de educación ambiental. Dejar de hacer programas y proyectos baja el paragua de “pruebas piloto”, planificaciones de apertura de nuevos rellenos, como si esta metodología, fuera la única opción para el destino final. Cumplir con monitoreo y penalizaciones (a industrias y a toda la comunidad) y cumplimiento de ésta últimas, ante transgresiones ambientales. Se debe capacitar, acompañar, advertir, y penalizar después. Las autoridades, deben ser más humildes y corregir errores de falta de conocimientos o experiencia (no es un tema que se resuelve solamente desde lo político, tampoco desde el ámbito universitario. Ya hablaremos de ello mas adelante). Impulsar a la separación de residuos en origen (los domicilios de cada uno y todo lo que conlleva reciclar, compostar y reutilizar). Inducir a que la comunidad se haga cargo de los residuos a través de un impuesto para su tratamiento y dejar de promover, cada vez más, más plantas de tratamiento y más camiones recolectores. Todas estas series de implementaciones le representará a la gestión de gobierno: menos residuos en el relleno sanitario, menos basureros a cielo abierto, menos costo en plantas de separación, menos costo por disposición final, menos costo de servicios (de recolección) menor riesgo sanitario, mas conciencia ambiental, mas participación comunitaria, mas energía alternativa, mas reciclado clasificado, mas separación en origen (domicilios) mas mano de obra, mas optimización del reciclado, mas diversidad ambiental, mejor imagen corporativa.

Qué hacer desde lo Empresarial..? Trabajar con un plan de contingencia ambiental. Establecer un programa de monitoreo interno y social. Modelos productivos ecológicamente eficientes. Alentar las prácticas de valorización de desechos. Crear productos y servicios utilizando recursos más sustentables. Menor volumen de packaging (reducción de embalaje en papel, plástico, telgopor, etc.) Adecuarse a los mecanismos de desarrollo limpio (MDL).

Qué hacer desde lo Sanitario..? Si bien son medidas que obedecen a coyunturas políticas que deciden “qué hacer”, se debe hacer estudios de epidemiología de las zonas de riesgo (áreas contaminadas, botaderos o basureros, incluso rellenos) en donde concentración de gente está, o puede estar expuesta a contaminaciones de cualquier tipo. Es una medida cautelas y preventiva para evitar consecuencias.

Qué hacer desde lo educativo..? Convenir con las autoridades gubernamentales, y con la sociedad, que la institución educativa, está para formar…no para educar lo que se debería aprender en nuestros hogares. También abrir sus puertas para ver qué es lo que hacen otros actores sociales que intentan, no con las mismas herramientas y credibilidad en algunos casos, acciones y problemáticas debatidas en los mismos campos que ellos, darán su opinión. Que no se tome a mal, pero ellos también pueden aprender de los que batallan día a día.

Qué hacer desde la Comunidad..? Sin tener que profundizar en las tesis existencialistas, según las cuales cada uno es responsable de sí mismo, debemos saber que es esencial en los hábitos de uso y consumo. Separar los residuos en nuestros hogares, minimizar la generación a partir del reciclado, el rehúso, el compostaje y, fundamentalmente, asumir la responsabilidad de pagar las tasas que correspondan por el tratamiento que se le debe dar a los residuos que cada uno genera. Debemos lograr que el consumo no nos consuma.

La gente espera soluciones, pero ellos, son parte del problema…por lo tanto de ellos depende…parte de las soluciones. El hacerse cargo e involucrarse, es parte de la solución.

“Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame...y lo aprendo” (Benjamín Franklin. Estadista y científico estadounidense)

Qué reflexión nos queda sobre “ Cuál es el problema…o la solución …a los problemas ambientales..? ” Es política..? No. Entiendo que las gestiones están interesadas en resolver estos problemas que les compete a ellos resolverlos o llevarlos a la práctica (al margen de ser casi siempre las licitaciones más caras de los municipios o localidades). Es económica..? No. Hay sobradas experiencias donde han llenado a las ciudades de contenedores, plantas separadoras y camiones de todo tipo. Es industrial..? No. El sector es uno de los más comprometidos ya que caen sobre sus espaldas, gran parte de la contaminación que convivimos. Es social..? No. Porque es la más perjudicada, la más demandante y la menos participativa. Es legislativa..? No. Porque en toda la región hay suficientes leyes (debería haber mas) para todos los sectores sociales. Es de aptitud..? No. Porque lo que se reclama no pasa por tener un coeficiente intelectual por sobre la línea media. Es académica..? No. Porque de ser así, bastaría con agrupar a los mejores promedios de todas las ramas universitarias y tendríamos la solución sobre la mesa. Entonces..? La respuesta es: ACTITUD. Es lo que debemos tener para cambiar radicalmente las cosas.

“Los malos hábitos…es más fácil romperlos que enmendarlos...” (Marcus Quintiliano. Escritor hispano-latino)

Una crítica sin conocimiento…Es menos grave que al revés…? La historia de cómo y por qué perdimos el rumbo y comenzamos a pedirle a la tecnología cosas que no puede darnos es larga y merece opiniones diversas. Una de ellas tiene que ver con el creer que podemos reemplazar funciones naturales por medios tecnológicos. Pareciera que correspondiese, si o si, automatizar las consecuencias…en vez de educar a las causas.

Habremos escuchado muchas veces de la sostenibilidad, o la “sustentabilidad”. Ésta última, al margen de ser una palabra muy usada o de moda, la sostenibilidad constituye uno de los retos fundamentales de nuestra sociedad. Afrontar dicho reto infiere, entre otros aspectos, dotar al conjunto de agentes sociales y educativos de herramientas conceptuales y metodológicas que faciliten la presencia de la educación ambiental en multiplicidad de contextos, incorporando un alto grado de coherencia, rigor y efectividad.

“Si ya sabes lo que tienes que hacer…y no lo haces…entonces estás peor que antes” (Confucio. Filósofo chino)

Debemos ponernos de acuerdo, que si no cambiamos nuestro proceder y seguimos propiciando la contaminación en perjuicio de la salud, estamos ante conductas que las leyes tipifican concluyentemente como delitos.

Hay razonamientos que no autorizan a decir que éste es el modelo de sociedad que nos merecemos o heredamos, sin embargo, siempre hay interlocutores en todos los sectores, lo suficientemente significativos, como para servirnos de advertencia que siempre existirán personas dispuestas a hacernos correr grandes riesgos sanitarios y ambientales, y ante ese perjurio, evidentemente la que pierde es la gente. Chomsqui  (lingüista, filósofo y estadounidense) sostenía que “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposible de alcanzar para las clases inferiores”. Todo un mensaje.

Para terminar y exponerlo de otro modo, los comportamientos comunitarios en otras sociedades, cuentan con nuevos escenarios a los actuales. Habrá que preguntarse por la orientación de cada actor social (llámese gobierno, industrias, sociedades) que no quiera entenderlo y seguir con este absurdo...entonces habrá que preguntarse por la orientación que se quiere impartir, ya que si los métodos empleados hasta el presente no han dado resultados globales. No podemos seguir en la falacia de no querer reconocer los múltiples usos que se le puede dar a los residuos y preguntarnos “ qué hacer con los residuos...Mucho más de lo se imaginan!!..O de lo que están (mos) dispuestos a hacer..?

Por Carlos Micilio-.

El autor, es Director de la Consultora Internacional Urbano Ambiental Carlos Micilio & Asociados.
Es Consultor internacional en temas de Gestión Integral, Manejo y Disposición final de residuos sólidos urbanos (desde la esfera de la concientización urbana y educación ambiental sobre los residuos sólidos urbanos por parte de empresas, Ong`s, gobiernos y universidades.

Tiene tres Membrecías internacionales como consultor en educación, capacitación, manejo de conflictos, y comunicación comunitaria.

Es Integrante del Staff de investigadores externos en universidades americanas y europeas.

Es Integrante de UTE Internacionales y organizaciones del sector.

Congresista y disertante en numerosas universidades y organizaciones nacionales e internacionales. 

Autor de numerosos artículos en varios idiomas para diversos medios académicos, técnicos, en publicaciones americanas y europeas.                                                                                  

Coautor de la ley de educación ambiental de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y de residuos peligrosos dentro de los domiciliarios.                                                                                         

Autor de proyectos y programas ambientales en tratamiento de residuos y relaciones comunitarias.                           

Tiene premios ambientales y reconocimientos internacionales por sus aportes en la remediación de residuos a través de la educación.

http://carlosmicilioeducacionambiental.blogspot.com / carlosmicilioconsultora@gmail.com


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